Only 16 days left to get it by Christmas! Click here for shipping dates
Jesus el Nacimiento

Jesus el Nacimiento (Paperback)

Hunt, Angela (Author)
and Rich, Mike (Author)

ONLINE PRICE: $12.31
Retail Price: $13.99
You Save: $1.68 (12%)
Bulk Discount: $11.19
Luego de la derrota de Cleopatra y de Marco Antonio en Accio, un rey despiadado se establece en Judea dispuesto a hacer cualquier cosa para defender su poder.

Unos aqos mas tarde, en la tranquilidad de un palacio oriental, un grupo de magos que observa las estrellas se da cuenta de que varias profesmas antiguas estan a punto de cumplirse.

En el Lugar Santmsimo del Templo de Jerusalin, un anciano sacerdote pierde el habla ante la presencia de un extraqo visitante.

Y en el sencillo pueblo de Nazaret, un angel mensajero se presenta ante una jovencita . . . que encuentra el valor para creer.

En "La Navidad," basada en el guisn de Mike Rich, Angela Hunt da vida a los personajes y a las historias de la gente que vivis y experiments los milagros y misterios que rodearon el nacimiento de Jesucristo. Esta historia, profundamente investigada, esta basada en las escrituras bmblicas. Viaje a travis del tiempo mientras usted revive lo que ellos experimentaron y deliitese con lo maravilloso de Emanuel, "Dios con nosotros."

Details

  • SKU:9781414314860
  • UPC:031809114865
  • SKU10:1414314868
  • Qty Remaining Online:1
  • Date Published:Nov 2006
  • Language:Spanish

Similar Products

Chapter Excerpt

Chapter One


Chapter One

Al escuchar las voces, María se puso el pañuelo de lino en la cabeza, recogió las otras piezas de tela y salió corriendo por los surcos. Las cuatro chicas habían dejado sus velos sobre una roca al lado del camino, seguras de que estarían segando solas en los campos de sus familias. Las habían dejado solas la mayor parte de la mañana, pero ahora el sol estaba sobre sus cabezas y las voces que habían llegado a los oídos de María eran de hombres.

-¡Noemí! -dijo entre dientes, haciendo bocina con la mano-. ¡Rebeca, Aliyah! ¡Alguien viene!

Las otras chicas, que habían estado riéndose y llamándose mientras cortaban las tiernas cabezas de cebada de los tallos, se detuvieron y se voltearon.

-¿Quién viene? -preguntó Noemí.

-No estoy segura -dijo María, lanzándole un pañuelo rectangular-. Pero son hombres.

Rebeca y Aliyah salieron de sus filas y se apresuraron a arreglar sus velos sobre sus cabellos alborotados.

Dándole la espalda al camino, María tocó las orillas de su velo áspero y se metió un mechón rebelde de cabello detrás de la oreja. Ninguna muchacha bien educada se atrevería a ser tan poco recatada como para acercarse públicamente a un hombre con el pelo expuesto. Pero cada una de las cuatro amigas apenas acababan de convertirse en mujeres. Todavía tenían arraigados los hábitos de una niñez despreocupada.

Rebeca se puso el velo y se limpió una gota de sudor que tenía en la frente. -¿Cómo me veo?

-Te verás mejor sin semillas en tu frente. -María extendió la mano para quitar una motita de cebada de la frente húmeda de Rebeca, luego asintió con la cabeza-. Te ves bien.

-Sólo espero que quienquiera que sea valga toda las molestias que nos estamos tomando, -dijo Noemí refunfuñando, volviendo a colocar la correa de cuero de la bolsa en su hombro-. Si son Josías y sus amigos ...

María contuvo una sonrisa mientras las chicas se dirigían hacia el camino. Noemí siempre hacía un alboroto cuando Josías aparecía, y a María le parecía que Noemí se quejaba más de lo necesario. Seguramente no era natural pasar tanto tiempo pensando en un muchacho, a menos que le gustara un poco más.

Sus pensamientos se esparcieron cuando un grupo de jóvenes apareció por la montaña, Josías entre ellos. María vio que Noemí se sonrojó cuando él miró hacia donde ella estaba.

-Saludos, -dijo Rebeca al grupo-. ¿Vienen a los campos a trabajar o a jugar?

-A trabajar, por supuesto. -Josías frunció el ceño en dirección a Noemí-. Mientras ustedes, chicas, no se crucen en nuestro camino.

Noemí dio un paso al frente, sus ojos ardían encima de una sonrisa recatada. -Creo que nosotras cuatro podemos trabajar más rápidamente que ustedes -se detuvo para contar- seis.

El ceño fruncido de Josías se intensificó. -Ocúpate del terreno de tu familia, mujer. Tu padre me envió aquí para cuidarte.

Noemí se puso una mano en la cadera mientras hacía una mueca con su labio inferior. -¿Y qué tienes que ver tú con mi padre? No puedo creer que él te hablaría, mucho menos que te dejara pasar de la puerta de nuestro patio.

-Él habla conmigo a menudo. -Josías dejó que los otros chicos se acercaran un paso más-. Y se queja y protesta muy lastimeramente porque tiene una hija de cabeza dura, una que muy seguramente nunca se casará.

-Yo me casaré, ¡pero seguramente no con alguien como tú! -Las palabras de Noemí habrían sido hirientes a no ser por la sonrisa que tenía en sus labios y sus ojos retadores.

María estaba atrás, mirando con asombro cómo Noemí salía del campo, botando cebada de su bolsa con cada paso que daba. Como Josías no quería que lo despidieran, salió detrás de ella, alcanzándola antes de que llegaran a la mitad del campo.

-Yo la he visto correr más rápido, -susurró Rebeca.

María se rió y algo le dio vueltas en el corazón cuando Josías agarró a Noemí por la cintura.

-¿Crees que deberíamos ... ayudarla?, -preguntó Aliyah, en voz baja.

María no le quitaba los ojos a la pareja, pero sacudió la cabeza. -Ellos sólo están jugando.

Rebeca se volteó y tenía unamirada de asombro en sus ojos oscuros. -¿En serio crees que él realmente ha estado hablando con su padre?

María miraba cómo Noemí y Josías sonreían mutuamente, luego levantó su mirada hacia los otrosmuchachos. La mayoría de ellos se había ido a los campos de sus familias. -Creo que nuestros padres han empezado a hablar bastante acerca del futuro -dijo-. Hemos iniciado nuestros ciclos mensuales, así que ya tenemos edad para que nuestros padres estén ansiosos por encontrarnos esposos ... y por proveer una dote.

Las tres chicas se quedaron paradas en silencio, bajo la expansión del cielo lleno de nubes, luego Rebeca susurró lo que María había estado pensando:-A veces pienso que me habría gustado ser niña para siempre.

Chapter Two

Con dedos seguros y firmes, Gaspar quitó la envoltura de cuero de la tablilla de barro y miró detenidamente la escritura cuneiforme.

-¿Se pueden ver las palabras? -preguntó Melchor, inclinándose en la orilla de la mesa.

Gaspar apretó los labios, molesto, mientras seguía viendo la tablilla con los ojos entrecerrados.

Consciente de la irritación de su estudiante, Melchor hizo descansar su columna envejecida en el respaldo de la silla y se obligó a ejercer paciencia. El sol del final de la tarde entraba por la ventana abierta y destellaba en el piso de piedra y en las paredes con tapices. Al otro lado del cuarto, en otra mesa, un reloj de agua revelaba el paso del tiempo, otro recordatorio de que cada hombre tiene un número finito de horas para dedicarlas a la búsqueda del conocimiento.

Ansiando hacer algo con sus manos, Melchor tomó un rollo y le sopló el polvo que tenía encima. Luego miró cómo las pequeñas partículas se elevaron en una columna de luz brillante.

-Piensa, Gaspar -le recalcó-. ¿Se puede aplicar algo de eso? Cualquier pista que encontremos podría ser la pieza final.

Gaspar exhaló desesperadamente por los dientes, luego hizo a un lado la tablilla de barro. -Esto no es nada más que una tontería.

-¡A esto se le llama descubrir! -le contestó Melchor-. Se ha comprobado tantas veces que las palabras de los profetas han sido ciertas como para que yo las ignore.

Gaspar le dio una mirada de fastidio, pero Melchor había visto muchas fruncidas de ceño de Gaspar como para ofenderse. Metió las manos dentro de las mangas de su túnica y torció su cara para ver el sol. -Por favor dime lo que estás leyendo. Tú sabes que mis ojos ya no son lo que solían ser.

Gaspar suspiró, luego volvió a acercar la tablilla.-Lo veo -tradujo con voz lenta y deliberada-, pero no en el tiempo presente. Lo percibo, pero lejos en el futuro. Una estrella surgirá de Jacob; un cetro surgirá.

-¿De Isra'el?

Gaspar levantó la mirada. -De Isra'el. Pero Melchor, seguramente esto no es lo que tú piensas. Esta es la profecía de Balaam, hijo de Beor y él no era hijo de Israel. ¿Cómo podemos confiar en algo que él diría acerca de los hebreos?

Melchor cerró sus ojos. -¿Como puede un rey sabio saber algo? Los hombres saben lo que el Dios verdadero revela y Dios ha revelado su verdad -abrió sus ojos y extendió su mano hacia la ventana, indicando el cuarto, así como el mundo que estaba más allá-, en el orden que él creó. En todo.

Sin esperar una respuesta, Melchor se levantó de su silla y entró al estudio de Baltasar. El más joven, que había hecho una especialidad en astronomía, estaba sentado detrás de una mesa llena de manuscritos, rollos y cuadros de estrellas. Dos astrolabios y una esfera armilar sujetaban varios papiros enrollados y amarillentos.

Baltasar, que sin duda había escuchado cada palabra del intercambio en el otro cuarto, tomó la esfera armilar y le dio vuelta a los círculos, maniobrando los círculos sobre sus ejes.

-Una estrella surgirá de Jacob -dijo, usando sus pulgares e índices paramaniobrar el zodíaco y los colures,que estaban arriba de la gema dispareja, que representaba a la tierra-, pero una estrella podría representar a cualquier persona notable. Por lo que el profeta continúa para aclarar -un cetro surgirá de Isra'el- yuncetro sólopodría significar ...

-Un rey -Melchor concluyó.

Baltasar bajó la esfera. -Vaya rey, si el resto de la profecía es de confiar. Un rey que dominará a todos los enemigos de Israel.

Aunque Gaspar siguió hablando entre dientes a la distancia, Melchor entrecruzó las manos y dijo con satisfacción:-Eso pensé.

-Además -Baltasar volvió a dirigir su atención hacia la esfera que estaba en la mesa-, las palabras del profeta hablan de un patrón particular que he estado viendo. Esta noche Júpiter se ha unido con Venus en la constelación del León ... así que algún acontecimiento real de importancia está por suceder entre los judíos.

Melchor cruzó los brazos.-Si lo que Beltsasar escribió es cierto, el Mesías hebreo podría venir durante nuestro tiempo de vida. Tal vez esto es lo que Dios está revelando por medio de las estrellas.

La mención del viejo sabio hizo que Gaspar dejara de hablar entre dientes, como Melchor sabía que sucedería. Hace algunas generaciones, Beltsasar, un hebreo conocido por su pueblo como Daniel, había perfeccionado la sabiduría y el aprendizaje de los caldeos, sobrepasando hasta a sus maestros de conocimiento e interpretación. Él atribuía su sabiduría al único Dios verdadero, conocimiento que confundió a algunos consejeros de la corte real y que frustró a otros. Pero Beltsasar había impresionado tanto al rey de Babilonia que fue declarado rab-mag, jefe de todos los hombres sabios.

Ninguno de los jefes que lo sucedieron, ni siquiera Melchor, había descifrado ni explicado a fondo los misterios de los escritos proféticos de Beltsasar.

Pero Melchor no había dejado de intentarlo.

-Estimadomaestro -Gaspar entró al cuartomás pequeño-, tú debes hacer a un lado esta obsesión que tienes con Beltsasar. Es cierto que sus palabras son unmisterio, pero quizás no son para ser entendidas.

-Si no fueran para ser entendidas, ¿por qué las habría escrito Beltsasar? Él no era alguien que desperdiciara las palabras.

-Si quería que lo entendiéramos, ¿por qué no dijo claramente lo que quería decir? Este hombre hablaba en clave.

-Él habló con códigos y cualquier código puede descifrarse si se cuenta con las claves requeridas -Melchor cerró sus ojos concentrándose-. "Setenta semanas están determinadas" -citó la profecía antigua de memoria-, "para terminar la prevaricación, poner fin al pecado, expiar la iniquidad, traer la justicia perdurable, sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos." Entiende que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas.

A su izquierda, escuchó el sonido de Gaspar que estaba llenando una copa de vino.

-Beltsasar escribió del plan de Dios para su pueblo escogido -continuó Melchor-, y los hebreos han tenido mucha influencia en las tierras y pueblos del mundo civilizado. El rab-mag escribió de setenta sietes, sesenta y dos sietes y siete sietes. Yo he determinado que los sietes son años, pero el resto de la profecía todavía me desconcierta.

Gaspar se paró en el campo de visión de Melchor y levantó su copa con un saludo irónico.-Nada te desconcierta pormucho tiempo, amigo mío. Resolverás la clave o nos enloquecerás con tus conjeturas.

El anciano miró a su cínico protegido, asintió con la cabeza y dijo a Baltasar: -Por mucho tiempo te has interesado en los hebreos. Tal vez puedes sugerir una respuesta en el texto de Beltsasar.

Baltasar tomó otro rollo descolorido, luego pasó la punta de su dedo, que estaba manchada con tinta, por una línea de escritura. Sus labios se movían mientras leía las palabras en silencio. Cuando hubo terminado, bajó el rollo y se levantó de su banco.

-En un sentido -dijo hablando de forma cuidadosa y deliberada-, el significado de la predicción del rab-mag es obvio, porque Artajerjes emitió un decreto para la reconstrucción de Jerusalén en el vigésimo año de su reinado. Los hebreos terminaron la reconstrucción de Jerusalén cuarenta y nueve años después de que se dio el decreto; de allí, el primer "grupo de siete" de Beltsasar se ha cumplido. Sesenta y dos sietes adicionales deben pasar antes de que su Mesías sea revelado, pero sólo cuatrocientos cuarenta y nueve años han pasado desde el edicto de Artajerjes.

Melchor cruzó las manos. -Continúa.

-Entonces ... si las palabras de Beltsasar son de confiar, dentro de treinta y cuatro años el líder ungido de los hebreos llegará.

-Excelentes cálculos, -dijo Melchor, asintiendo con la cabeza hacia su estudiante-. Pero has descuidado lo que sigue en la lectura. Escucha por favor.-Levantó el antiguo rollo y con los ojos entrecerrados, forzándolos para enfocarse en el texto que le era familiar-. "Y después de las sesenta y dos semanas se le quitará la vida al Mesías, como si no hubiera logrado nada."

Bajó el rollo y dirigió la mirada hacia su estudiante. -El tiempo señalado se refiere a la muerte del ungido, no a su llegada.

-¡Bah! -Gaspar puso su copa en la mesa-. La primera profecía habla de un rey que dominará a los enemigos de Israel. ¿Cómo puede este rey, si Beltsasar escribió del mismo hombre, ser asesinado antes de lograr algo? Imposible.

Baltasar encogió los hombros. -Hay muchas incógnitas como para hacer un cálculo exacto.Un hombre puede morir a cualquier edad, así que ¿cómo podríamos saber cuándo nacerá? Necesitaríamos un punto de referencia, algo sólido.

Melchor se frotó la barba, luego levantó su mirada hacia la esfera armilar.-Tenemos un punto de referencia. Los cielos.

De reojo, Melchor vio a Gaspar que sacudía la cabeza, pero Baltasar tomó la esfera y empezó a manipular los anillos. -¿Por qué el Dios invisible de Beltsasar no deja mensajes en el orden natural de su universo? Por ejemplo, si Venus y Júpiter se acercan el uno al otro en los cielos sobre Jerusalén ...

Movió la franja que rodeaba la esfera, el anillo que representa al zodíaco, luego se detuvo. Por la mirada de reojo y el movimiento de un lado a otro de su mandíbula, Melchor sabía que el astrónomo había llegado a una conclusión. -¿Dentro de cuántos años deberíamos esperar a un rey?

Baltasar le dio a su mentor una mirada viva.-No serán años, mi estimado amigo.

(Continues...)

Look For Similar Products By Subject


Legal Statement   Order Tracking   Customer Service   Feedback   View Basket